BELLEZA Y NEGOCIO ABRUMADORES A PARTES IGUALES
- perumiradainclusiva
- 14 mar 2019
- 3 Min. de lectura
Durante este fin de semana hemos aprovechado para recorrer una de las zonas más atractivas de la Selva Central, el distrito del Perené y sus alrededores (departamento de Junín).
El Perú, es un país que ofrece una gran variedad turística; sin embargo, debido al alto índice de robos e inseguridad ciudadana es casi obligatorio contratar un tour para realizar visitas seguras.Por ello, numerosas agencias de viaje se encuentran repartidas por las calles principales de pueblos y ciudades. ¡OJO! NO SEAS CONFORMISTA Y NO OLVIDES REGATEAR EL PRECIO DE TU TOUR. No te preocupes no se sentirán ofendidos, el regateo forma parte de su comercio.
Hemos de reconocer, que esta experiencia en concreto nos ha impactado por dos motivos: Por un lado, por la belleza de los idílicos paisajes peruanos, que crean un escenario natural propio de una película o del mejor de los sueños y por otro lado, por el excesivo ánimo de lucro que rodea toda la actividad turística.


En cuanto a la hermosa naturaleza, queremos resaltar el puente colgante KIMIRI, que fue construido en 1901 por los pobladores de esta zona con el afán de comunicar ambas márgenes del río Chanchamayo y de esta manera extraer con mayor facilidad sus productos.
Además, no podemos olvidarnos de las maravillosas cataratas de Perené: BAYOZ, se caracteriza por presentar una forma escalonada que desemboca en una fosa o alberca natural donde el viajero puede disfrutar de un buen chapuzón sin el temor de ser golpeado por la caída de agua. EL VELO DE LA NOVIA, por otro lado, presenta una caída de agua más impresionante, en cuanto a altitud, que el Bayoz. Tanto así que lo sobrepasa por 60 metros.


En relación al negocio del turismo, nos parece que es totalmente entendible que saquen partido de los recursos naturales o productos locales para ganarse la vida. Sin embargo, en varios momentos del tour nos sentimos excesivamente obligadas a participar de dicho negocio. En concreto, en dos paradas de este: la finca cafetalera y la comunidad indígena Ashaninka.
En la primera, nuestra sensación fue de agobio durante toda la visita: Además de no llegar a conocer realmente el proceso de elaboración del café (debido al exceso de grupos dentro del recinto) que era lo verdaderamente interesante, nos avasallaron con la cata de más de 20 productos, entre los que se encontraban innumerables licores afrodisiacos (acabábamos de desayunar, je je), distintos cafés con sus respectivas elaboraciones y mermeladas y dulces (artesanos) de la zona. Poco tiempo y muchas cosas por probar. No recordamos a qué sabían las distintas muestras y no es porque los licores nos hubieran hecho efecto =)

Respecto a la comunidad indígena, nuestras expectativas eran muy altas: conocer una nueva forma de vivir, nuevas costumbres, experimentar parte de su rutina, etc.
A la llegada al poblado descubrimos que todo esto iba a ser muy difícil.Lo primero que vimos fue a un hombre disfrazado de león (parecía recién salido de un pintacaras escolar) y una chica joven (que hacía el papel de bailarina) en bikini con cascabeles (no sabemos si su propósito era bailar la danza del vientre). La visita duró 30 minutos y de ellos fueron enfocados hacia la venta más de la mitad (los indígenas nos llevaban de la mano hacia sus tiendas de "artesanías" y sino comprabas se molestaban).
Por otro lado, el momento que más nos gustó fue cuando nos reunieron a todos los visitantes del poblado, tras vestirnos con sus ropas típicas, junto con el jefe de la comunidad. Este nos habló en su lengua materna (y después en castellano) y dió una llamada de atención hacia el maltrato que está sufriendo el Amazonas, queriendo sensibilizar sobre la necesidad de cambio de mentalidad respecto al cuidado del medio ambiente. Sus vestimentas nos llamaron especialmente la atención, así como todo lo que nos explicó sobre las costumbres de esta comunidad, entre las cuales destaca la poligamia (pero claro, solo masculina).
Más que una visita cultural fue una visita de humor, en la que debes meterte en el papel si quieres disfrutar...

Cuando la sangre de mis venas regrese al río y el polvo de mis huesos retorne a la tierra, sabré que esta tierra no me pertenece sino que yo pertenezco a esta tierra. (Nativos americanos)


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